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OBSERVACIÓN DE MARTE (ASTRORED) Introducción Marte ha sido uno de los planetas con más encanto de observación. Su dificultad media y su lejanía se unen a la belleza de ser el planeta rojo y el más visitado por el ser humano hasta ahora. Los casquetes polares, pequeñas zonas blancas en los polos en determinadas épocas son la características más buscada.Cómo observarlo MARTE: es el primer planeta externo; describe una órbita más excéntrica que la terrestre, de manera que en los momentos de la oposición (elongación: 180 ) puede estar muy próximo a la Tierra (apenas a 55,65 millones de km) y en otros casos muy lejano (101,41 millones de km), con lo cual su diámetro aparente a la mínima distancia sube en ocasiones a 25,1" y baja a apenas 13,8" en las oposiciones más desfavorables. El disco del planeta puede apreciarse incluso con un pequeño refractor de 50-60 mm, mejor a partir de los 75-100 aumentos, aunque para efectuar estudios detallados se necesitan aberturas mayores y aumentos superiores. Visto con un telescopio mediano es un astro prácticamente amarillento, ocre en ciertas zonas, con manchas de albedo entre el blanco (casquetes polares) y el verde (los mal llamados "mares"), con tintes rojizos en detalles muy determinados o grises a veces. Empleando más de 150-200 aumentos es posible estudiar los detalles de albedo, utilizando para ello provechosamente filtros de color para reforzar el contraste: rojo para destacar los grises y verdes, verde para reforzar los rojos y naranjas o amarillo para obtener una vista ligeramente contrastada de todos los detalles; la atmósfera y sus nubes se puede estudiar con filtros azulados. En el cambio estacional de un hemisferio, de semana en semana se aprecia el avance de los hielos en los polos, el retroceso debido al deshielo o incluso la desaparición total del casquete polar, al sublimarse estos hielos en la tenue atmósfera, reconociéndose un avance (ola de oscurecimiento) que se difunde de día en día por todo el planeta marcando y oscureciendo los detalles de albedo. Aunque tiene dos satélite (I Fobos y II Deimos) son astros tan diminutos y tan próximos al planeta que resultan invisibles para los instrumentos de aficionado, no así para aparatos a partir de los 350-400 mm de abertura en las oposiciones más favorables, dejando el planeta fuera del campo del ocular de gran aumento. El intento de localizarlos en 1997 y 1999, por parte del autor, con una sencilla cámara CCD (primero una SBIG ST-4, más tarde una MX5) acoplada a un modesto SC-203 mm no ha tenido éxito, pero continúa en el intento para poner de manifiesto la superioridad de esta técnica sobre el estudio visual; lo más probable es que puedan ser capturados en las oposiciones del 2001 y 2003.
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